liderazgo transformacionalLa teoría del liderazgo transformacional describe 4 componentes

1) Carisma o influencia idealizada. El grado en que se comporta el líder y se hace admirable ante los demás, y demuestra convicciones que hacen que los seguidores se identifiquen con el líder quien tiene un claro conjunto de valores y se comporta como un modelo para los seguidores.

2) Motivación inspiracional. El grado en el cual el líder articula una visión que inspira a sus seguidores con optimismo, sobre los objetivos a futuro.

3) Estimulación intelectual. El grado en el que el líder desafía las suposiciones, estimula y alienta la creatividad de  sus seguidores, al proveerles un marco para ver como se conectan, así pueden llevar adelante los objetivos de la misión.

4) Atención personal e individual. El grado en que el líder asiste a cada seguidor individual según sus necesidades y actúa como un mentor o coach y aprecia la contribución de hace cada individuo al equipo. Este cumple y mejora la necesidad de cada uno de  los miembros individuales del equipo para la auto-realización, y la autoestima – y al hacerlo seguidores inspira al logro ya la expansión.

Bernard M. Bass [1985], propuso una teoría de liderazgo transformacional que sumado a Burn teoría original – la medida en que un líder es de transformación, se mide:

1. En términos de influencia del líder sobre los seguidores.

2.  El éxito líder en la búsqueda de nuevas formas de trabajo, mientras él trata de identificar nuevas oportunidades y evaluar las amenazas.

Fuente: losrecursoshumanos.com

Detengámonos por un momento, cerremos los ojos e imaginemos que vamos manejando. Recorremos una carretera negra, la noche es oscura y la carretera se proyecta solo hacia adelante perdiéndose en el horizonte. En esa oscuridad y soledad, tenemos la vista confusa por las luces que nos titilan de los otros vehículos, nublándonos la visión en vez de aclararla y a raíz de esa oscuridad no podemos ver claramente las líneas de la ruta.

De pronto, sucede algo extraño, todo se ilumina y nos relajamos. Ahora vemos perfecto. De pronto, veo que la ruta tiene rayas blancas a los costados, demarcadoras y una línea segmentada en el medio. Algo ocurrió afuera. Me doy cuenta que el problema no estaba en mí, sino que estaba en la ruta.

Ahora el camino, la ruta, está demarcada. Observamos que está el adentro, está el afuera y está el medio. El cerebro se nos enciende… descubrimos la importancia de los límites. Si no hubiesen estado esas rayas a los costados, sin esos límites señalados, la libertad del camino era un caos de ceguera y miedo, inseguridad, incertidumbre y vacilación. Antes no se encontraban esas rayas. Ahora, están ahí, y los límites, lejos de oprimir al viajante, lo liberan, lo protegen.

Entonces, ¿en qué consisten los límites? “En eso, en demarcaciones del camino, en cercos protectores, en marcos contenedores y referenciales. No son un fin en sí, son un instrumento para realizar fines. Cuando ellos están, uno puede actuar y elegir. Hasta si se quiere, puede salirse del camino. También para salirse hay que conocer los límites”.

Reflexión: Cuando somos hijos no entendemos porque los padres nos colocan tantas normas, en estos tiempos les decimos estas pasado de moda, eso era en tu época. Y no es hasta que tenemos nuestros propios hijos que caemos en cuenta que nuestros padres lo que hacían eran darlos lineamientos para ser mejores personas y no para fastidiarnos.

Actualmente, necesitamos padres y madres de familia que eduquen a sus hijos en valores, de tal forma, que  la generación del futuro no transite por caminos oscuros, en el caos, la mediocridad, si no que la luz de sus principios resplandezca y sean guías, líderes, emprendedores que hacen de nuestro país un manantial de vida.

Fuente: danielacarrizo.com.ar

¿Por qué nos desmotivamos?

Sencillamente porque no crees en tus talentos, no sientes pasión por lo que haces, no muestras iniciativa y dejas las cosas a medio andar , te desenfocas rápidamente, no eres  perseverante y otras decisiones más que te neutralizan.

¿Cómo motivarnos?

Además de trabajar (como primer paso creer en ti) en las decisiones mencionadas anteriormente,

Completa algo.

Es muy importante empezar y terminar lo que tienes entre manos, sin dejarlo pendiente. Escoge una pequeña tarea, que se pueda hacer en 5 o 10 minutos y complétala.

Luego, ignora todo lo demás y dedícale toda tu atención a completar esa tarea. Aprende a simplificar. Cuando termines, te sentirás mucho mejor cuando tengas que luchar con todos los otros trabajos que se deben hacer. Un pequeño éxito conduce a un éxito mucho mayor, y a la inspiración. (Y a una mayor motivación). Ahora, basta con repetir el proceso con la otra pequeña tarea hasta que construyas algo impulsivo y te sientas mas motivado. Al alcanzar esa pequeña meta prémiate.

Establece plazos de tiempo estrictos.

En los días que te sientas más lento, y tu autoconfianza se vea minada, trabaja en intervalos de 30 minutos. Dite para ti mismo que solo tienes que concentrarte en los próximos 30 minutos y, luego, empezar a trabajar en la próxima tarea. Si te sientes con poca motivación, trabaja durante periodos de 20 minutos o incluso de 15 minutos. La clave está en mantenerse ocupado y hacer lo mejor que puedas.

Luego, tómate un descanso corto y reconoce los progresos que estás haciendo. Somos hijos de nuestros hábitos. Un pequeño paso después del siguiente te llevará hacia donde quieres ir. Te vas a sorprender de la diferencia que esto puede hacer. Poco a poco comenzarás a sentirte más motivado e íntegro.

Lee o escucha material de motivación.

Necesitas inspirarte hacia un mayor éxito en la vida diaria. Esto es importante debido a la negatividad que nos bombardea desde otras personas y de todo el medio. Todo esto puede sobrecargarte y dejarte aún más aplazado.

Si no tomas la responsabilidad por tus pensamientos alguien más lo hará por ti. Pensar en lo positivo en lugar de lo negativo requiere de un compromiso diario. Es una elección que tomamos cada día.

¿Por qué te desmotivas?

El éxito es la realización progresiva de metas dignas, aunado al crecimiento continuo de nuestro bienestar y consiguiente felicidad.

De metas dignas en ¿qué ámbitos?

El ser de la persona lo componen cuatro dimensiones, estas son: Dimensión espiritual, mental, socioemocional y física. La dimensión espiritual, esta caracterizada por los valores y principios aprendidos en la escuela, la familia, por tu relación con la divinidad, entre otros. La dimensión mental, la conforma todo aquello que tiene que ver con el aprendizaje a través de la lectura, escritura, juegos, movimiento y otras actividades que me ayuden con el conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación. La dimensión socioemocional, tiene que ver con vivir inteligentemente las emociones, autoestima, relación con los demás, mi actitud de dar, servir y otros valores que ayudan con la convivencia. Por ultimo y no por eso la menos importante, la dimensión física la abarca el cuidado de la salud en aspectos como la nutrición, visita al médico familiar, odontólogo, cuidado de mis sistemas corporales a través de la practica de ejercicios físicos planificados, tomar tiempo para recrearse, descansar, entre otros.

Por tanto, al formular metas, tales como, leer un libro de autoayuda en el mes, hacer caminata por lo menos tres veces a la semana. Orar-comunicarme con Dios- al iniciar el día, visitar inter-sabatinamente a los amigos más lejanos, estoy abarcando las cuatro dimensiones del ser y si a ese número tan pequeño de metas le vamos añadiendo cada día una más, veremos que pronto seremos mejores personas y experimentaremos en nosotros una gran felicidad y un saborcito a éxito, porque hemos logrado las metas trazadas.  

¡Atrévete! Toma tu tiempo, ve a un sitio donde puedas estar a solas, relájate, toma tu agenda y formulas metas reales, alcanzables, colócale tiempo, recursos que necesitas y diseña tu plan de acción.

¿En que consiste el plan de acción?

Abarca el estudio de las diversas soluciones, la evaluación de las opciones, la elaboración de un plan para introducir los cambios y la presentación de propuesta para tomar una decisión. La planificación de la acción requiere imaginación y creatividad, puedes usar colores y plasmar un mapa mental con todas las opciones para alcanzar una meta. Por ejemplo: Colocas en el centro de un papel blanco una emoción (miedo) y de allí desprendes varias líneas con dibujos y letras en distintos colores; especifica en un color-amarillo- ¿a qué le tienes miedo? En azul ¿En que circunstancias se manifiesta el miedo?  En verde ¿Con qué recursos cuento para modificar la conducta? En rojo planteo el tiempo que le voy a dedicar a las acciones; así sucesivamente, hasta tener la solución.

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